mardi 25 septembre 2018

Cuando Rojas Pinilla ilegalizó al Partido Comunista   

15 septiembre, 2014

Gustavo Rojas Pinilla
Roberto Romero Ospina 
Centro de Memoria, Paz y Reconciliación

El 14 de septiembre de 2014 se cumplieron 60 años de la promulgación del Acto Legislativo Número 6 de 1954 de la Asamblea Nacional Constituyente, que manipulaba la dictadura de Rojas Pinilla, por el cual se declaró por fuera de la ley al comunismo, con lo que se abrió un oscuro periodo de persecución, no solo a este partido sino a miles de ciudadanos de todos los sectores; como dijera Gilberto Vieira en una carta abierta a dicha Asamblea: “la ilegalización es un problema que no atañe únicamente a los comunistas sino también a todos los demócratas y patriotas colombianos, porque con esa medida se crea un arma de persecución ideológica y se establece el delito de opinión”1

El anticomunismo del dictador Rojas Pinilla, que había asaltado el poder el 13 de junio de 1953, no era nuevo. Frecuentes actitudes a lo largo de su vida lo señalan como un católico devoto, un conservador militante y un anticomunista a ultranza. “Colombia es un país anticomunista y nuestra misión es defender la patria”, fue una de sus primeras declaraciones tres días después de asumir el mando de la Nación con el apoyo del sector ospino-alzatista del conservatismo, en pugna con la camarilla ultraderechista de Laureano Gómez, el derrocado presidente, y la anuencia del Partido Liberal que lo saludó como un “segundo Libertador”.

Es decir, ideológicamente no se apartaba un ápice de sus antecesores Ospina Pérez, Laureano Gómez y Urdaneta Arbeláez, a quienes sirvió como general del Ejército.

La dictadura rojista, que ya había sacado en la práctica al comunismo de la legalidad con sus continuas persecuciones desde el mismo golpe de cuartel y al que seguía responsabilizando de la violencia para rehuir a los verdaderos culpables, le impuso a la Asamblea Nacional Constituyente, montada desde la dictadura de Laureano Gómez, la prohibición de sus actividades. El Acto Legislativo 6 de 1954 fue expedido el 14 de septiembre con las firmas del presidente de la ANC, Mariano Ospina Pérez, y del dictador, Gustavo Rojas Pinilla. 
  
Una medida contra el pueblo

La medida no estaba dirigida tanto a los comunistas que actuaban ya en la clandestinidad como a los sectores de los dos partidos tradicionales, su prensa y círculos cada vez más crecientes que comenzaban a rechazar el despotismo. No fue una sorpresa para nadie. Ya Rojas, al posesionarse para su periodo, después de imponer su reelección ante una dócil Constituyente sin la presencia oficial del Partido Liberal con el que se negó a discutir su participación, el 7 de agosto de 1954 indicó: “El espíritu católico de la sociedad colombiana preservará a este país de convertirse al comunismo”.

Como un serio antecedente del clima anticomunista que se vivía, previo a la ilegalización, es dable citar el caso de la censura a la prensa comunista pocos meses después del golpe de cuartel de Rojas. Un documento hasta ahora inédito da cabal cuenta de ello. Se trata de una carta del entonces director del diario comunista Vanguardia del Pueblo, Gilberto Vieira, del 28 de agosto de 1953 dirigida a Felipe Antonio Molina, Coordinador Nacional de la Censura y el memorando confidencial de éste a sus subalternos.

En la misiva el jefe comunista le recuerda que según “lo manifestado verbalmente en la entrevista de ayer, me permito informarle que, en mi condición de director del periódico Vanguardia del Pueblo, me propongo reanudar su publicación, dentro de las normas actuales de la censura de prensa”.

Más adelante Vieira señala que “en el periodo anterior al 13 de junio la censura oficial obstaculizó sistemáticamente la publicación de este periódico, pero nunca la impidió francamente. El 17 de junio próximo pasado, fueron llevados a la censura los materiales para una edición de este periódico, los que, según la información dada a un redactor, fueron censurados totalmente y pasados a la sección 2 del Ministerio de Guerra donde tampoco respondieron por ellos. Estimo que, con la presencia de un intelectual responsable como usted al frente de la oficina nacional de la censura de prensa, sea posible reanudar la publicación del periódico comunista Vanguardia del Pueblo, en las mismas condiciones de los demás periódicos”2.

En los archivos no aparece una respuesta al director del mencionado diario, sin embargo se encuentra un memorando para los censores firmado de su puño y letra por el Coordinador de la Censura bajo el asunto: Reaparición de Vanguardia del Pueblo. La nota dice que a “este despacho se presentaron hace pocos días los señores Gilberto Vieira, Mujica y Barrero, conocidos dirigentes comunistas, a manifestarme su deseo de reanudar la publicación de su periódico y a preguntarme si la censura tenía alguna objeción que hacer a ese propósito. Como es obvio, les manifesté que la censura no objetaba en manera la reaparición de Vanguardia del Pueblo, entendido naturalmente que dicho órgano periodístico habría de someterse a las normas vigentes sobre censura de prensa” 3.

Hasta aquí las cosas no tendrían nada de raro, pero a renglón seguido el jefe de la censura deja escapar toda su prevención contra el citado diario llamando a sus subalternos a que prácticamente impidan su publicación bajo las siguientes advertencias: “Dada la naturaleza y la ideología del periódico en referencia, quiero impartir a ustedes desde ahora las instrucciones necesarias en el sentido de que se ejerza sobre el material del mismo una vigilancia en extremo cuidadosa. Más aun, exijo de ustedes que me sometan en consulta cualesquiera clase de dudas, aun las más elementales que pudieran presentarse”4.

De esta manera el señor Molina contribuía a crear lo que él llamaba el ambiente y las circunstancias propicias para poner fin a la censura de prensa.

Consultado Gilberto Vieira sobre el tratamiento a Vanguardia del Pueblo, anotó que la censura actuó precisamente sobre la base del memorando del coordinador conocido hasta ahora por el dirigente comunista. “La censura era bárbara contra Vanguardia del Pueblo haciendo casi imposible la aparición del diario. La mayoría de los materiales eran mutilados sin ninguna contemplación. Solo pudieron salir a la calle unas cinco ediciones siendo en la práctica prohibido el periódico ante los requerimientos de los censores”5

El proyecto de reforma constitucional necesario para poner por fuera de la ley a los comunistas lo había exigido Rojas un mes antes de iniciarse las sesiones de la ANC en julio y cuando todavía por los altavoces del régimen se repetían las sindicaciones al Partido Comunista como autor de la matanza de los estudiantes el 8 y 9 de junio de 1954 en las calles céntricas de Bogotá y en donde precisamente cayera fusilado por las tropas del Batallón Colombia, que había acabado de regresar de la guerra anticomunista de Corea, Helmo Gómez Lucich, el estudiante peruano que militaba en las filas de la Juventud Comunista y alumno de la Universidad Nacional como sus otros ocho compañeros caídos.

Dada la gravedad de los hechos, la Oficina de Prensa de la dictadura envía a todos los medios el 9 de junio, el mismo día de la matanza, una circular que entre otras cosas dice que “las noticias, comentarios e informaciones (sobre el caso) deben orientarse con un criterio de colaboración patriótica con el gobierno de las Fuerzas Armadas”6.

Con razón El Espectador tituló a todo lo ancho de la edición vespertina del mismo 9 de junio: “Comunistas y laureanistas buscaban la caída del gobierno”, citando una frase del comandante de las Fuerzas Armadas, Duarte Blum. Un auténtico titular con criterio de colaboración patriótica. Gilberto Vieira, a nombre del Partido Comunista, desmintió de inmediato lo que consideró una patraña en un breve comunicado que El Espectador publicó en primera página el 11 de junio.

El 16 de diciembre de ese año, el magistrado Roberto Goenaga, presidente de la Corte Suprema de Justicia, entregó al país los resultados de la investigación sobre los sucesos del 8 y 9 de junio. En ella, que exonera a las Fuerzas Armadas y al gobierno de Rojas, se destaca la siguiente conclusión: no hubo participación ni inspiración comunista como tampoco de ningún grupo enemigo del gobierno o de las Fuerzas Armadas7

Pero volvamos al asunto de la ilegalización de los comunistas cuya atmósfera se venía preparando, como queda visto, desde los acontecimientos del 8 y 9 de junio.

El Acta Nº 167 del Consejo de Ministros del 11 de junio, cuando aún los estudiantes y sus familias estaban enterrando a los mártires caídos el 8 y 9 de junio, es bien diciente. En ella se anota que el ministro de Relaciones Exteriores, Evaristo Sourdís, presentó dos proyectos de decretos sobre la declaración del comunismo como partido en contra de la ley; pero a su vez expresó que no le agradaba ninguno, pues consideraba que era impolítico en esos momentos expedir un decreto de esa naturaleza.

Expresó también que “los efectos prácticos que se buscan no se han podido conseguir en otros países donde el comunismo ha sido declarado ilegal y que antes por el contrario, se les ha dado una vigencia colocando a los comunistas en beligerancia y se les ha creado un ambiente para que proliferen, tal como ha pasado, por ejemplo, en Chile, de cuya legislación él ha tomado el segundo proyecto que pone a consideración del Consejo de Ministros”.

“En el mismo sentido se expresaron el ministro de Trabajo y el de Hacienda, Aurelio Caycedo Ayerbe y Carlos Villaveces. Sostuvieron la necesidad de la expedición del decreto los ministros de Gobierno y de Minas y Petróleos, Lucio Pabón Núñez y Pedro Nel Rueda. Finalmente se convino hacerle algunas reformas, pero no se tomó decisión definitiva sobre él”8.

En los debates de la ANC algunas voces advirtieron del peligro que entrañaba para la democracia la ilegalización del comunismo. Una de ellas fue la del diputado Belisario Betancur, quien señaló el 31 de agosto de 1954 que se trataba de ciudadanos colombianos y no debe encerrárseles dentro de un plan peligroso, sino darles todas las garantías a que tienen derecho”9.

Betancur añadió que “ellos, los laureanistas, reciben instrucciones de Barcelona, refiriéndose al sitio de permanencia de su jefe político Laureano Gómez, y en una forma de comparar las acusaciones de que los comunistas recibían órdenes de Moscú. Se nos va a catalogar como comunistas y fuera de la ley”, dijo.

La señal de Washington

 

La decisión definitiva vendría tras la señal de Washington. El embajador de Colombia en EEUU, Eduardo Zuleta Ángel, había enviado a la presidencia la traducción de la ley 637 o del Control del Comunismo aprobada por el Congreso norteamericano el 24 de agosto de 1954, 21 días antes de que la ANC produjera exactamente el mismo resultado. El artículo primero del acto legislativo de la Constituyente señala, después de decretar que el comunismo queda por fuera de la ley, que “se reglamentará la manera de hacer efectiva esta prohibición”. Solo hasta el 1 de marzo de 1956 por medio del Decreto 0434 se fijaron las normas represivas.

Con 66 votos a favor y solo 8 en contra, un conservador, Eleuterio Serna, y siete liberales de los llamados “lentejos”, calificados así por el diario El Tiempo que les cobraba su colaboracionismo con Rojas, la ANC aprobó darle apariencia “jurídica” a las persecuciones que sufrían los comunistas desde hacía seis años. El Partido Comunista envió una carta abierta a la Constituyente en la que afirmaba que su “ilegalización es un problema que no atañe únicamente a los comunistas sino también a todos los demócratas y patriotas colombianos, porque con esa medida se crea un arma de persecución ideológica y se establece el delito de opinión”10.

La prensa liberal rechazó la prohibición del comunismo, lo que “no hizo mucha gracia al embajador norteamericano, el cual escribió a Washington: ‘El vocablo comunistoide podría sonar demasiado duro para aplicarlo a los editoriales de la prensa liberal, pero ciertamente no hubo mayor diferencia entre el editorial de El Tiempo y lo expresado por Gilberto Vieira en su carta a la Asamblea. Los argumentos son los mismos’”11.

Con la aprobación del Acto Legislativo Número 6, la libertad de expresión sufría otro duro golpe al prohibirse no solo la impresión y difusión de la literatura marxista, sino perseguir las ideas consideradas comunistas por los agentes del SIC (Servicio de Inteligencia Colombiano, después DAS), donde cabían los liberales e incluso la oposición conservadora.

Copia al carbón

 

Comparando en detalle los considerandos y los artículos del Decreto 0434 con los mismos de la Ley 637 aprobada por el Congreso norteamericano, la similitud de los textos es asombrosa. Una copia al carbón12. Según el decreto reglamentario, “el Gobierno Nacional por conducto de su Servicio de Seguridad Nacional que hoy se denomina Servicio de Inteligencia Colombiano, dirá quién es comunista, de acuerdo con elementos probatorios que más adelante se mencionan y de inmediato señala 13 causales que van desde haber prestado dinero a los comunistas hasta poner una carta al correo haciéndole un servicio al partido”13.

Y lo más grave, -dirigido contra todos los sectores de la oposición en una verdadera cacería de brujas- se condenaba a los no comunistas, “cuyas actividades ilegales faciliten el desarrollo y avance de los planes revolucionarios comunistas, que pueden ser cobijados por el presente ordenamiento impositivo y sufrir sus consecuencias”14 Las condenas incluían relegación a colonias penales hasta por cinco años y perder los derechos y funciones públicas por diez años y quedar incapacitados para actuar como dirigentes sindicales y hacer parte de las fuerzas militares.

Como señala Jaime Caycedo, “el Partido Comunista afirma que una de las causas de la guerra contra el pueblo ha sido la institucionalización del pretexto anticomunista, abiertamente o bajo distintos disfraces en la justificación de las políticas del poder de clase, bajo la sombrilla de la seguridad y el orden público”15. Bajo semejantes parámetros se montó la persecución no solo a los comunistas, cuyo partido había sido diezmado, sino a miles de ciudadanos y a todo el movimiento popular.

De suerte que cualquier comisión de la verdad que indague sobre las causas del conflicto debe tocar necesariamente este aspecto hoy olvidado de la realidad nacional, incluso en forma ex profesa en obras como ¡Basta Ya!, del Centro Nacional de Memoria Histórica, y apuntar a la reivindicación histórica de las víctimas de este periodo anticomunista concreto que va de la Violencia de 1946 al fin de la dictadura de Rojas Pinilla en 1957. Más de 20 años de barbarie bajo los cánones de la guerra fría.

La tenebrosa noche de la dictadura de Rojas quedaría atrás. Llegaría el 10 de mayo de 1957 que no fue otra cosa que la utilización de las clases dominantes de la resistencia popular, incluida la armada, mantenida durante largos años contra un despotismo que había echado raíces en la primera violencia y de la cual Rojas no fue sino un continuador como alumno aventajado de sus antecesores.

Escondieron el “Collar del 13 de junio” que habían recibido del dictador, organizaron el paro cívico, se mezclaron con estudiantes y obreros, amas de casa y pensionados, y se restableció la normalidad de las instituciones, sobre todo la de la prensa, a través del Frente Nacional, cuyo primer acto electoral fue el Plebiscito de 1958 que derogó todos los decretos draconianos del régimen depuesto, entre ellos la ilegalización del Partido Comunista.

En los archivos de la Presidencia de la República reposa un documento original. El único de los miles que hay allí con la firma del Jefe Supremo. La letra temblorosa de su rúbrica y los manchones de tinta en el decreto final que nombra a la Junta Militar que lo reemplaza, testimonian de su querella con quienes lo abandonaron y su renuencia a marcharse. Donde nunca le templó el pulso fue para cercenar la libertad.


  1. 30 años de lucha del Partido Comunista de Colombia, esbozo elaborado por una comisión del comité central del PCC, pág.122, Ediciones Paz y Socialismo, Bogotá, 1960.
  2. Carta de Gilberto Vieira, director de Vanguardia del Pueblo a Felipe Antonio Moli,a agosto 29 de 1953, Archivo de la Presidencia
  3. Memorando a los censores, asunto: reaparición de Vanguardia del Pueblo, del Coordinador de la Censura, sin fecha, Archivo de la Presidencia.
  4. Ibid.
  5. Entrevista con Gilberto Vieira, febrero 25 de 1992.
  6. Circular de la Odipe a todos los medios, junio 9 de 1954, Archivo de la Presidencia.
  7. Silvia Galvis, Alberto Donadío, El Jefe Supremo, pág. 245, Ed. Planeta, Bogotá, 1988.
  8. Acta No. 167 del Consejo de Ministros, sesión del 11 de junio de 1954, Archivo de la Presidencia.
  9. Anales de la Asamblea Nacional Constituyente, número 18, septiembre 4 de 1954.
  10. 30 años de lucha del Partido Comunista de Colombia, esbozo elaborado por una comisión del comité central del PCC, pág. 122, Ediciones Paz y Socialismo, Bogotá, 1960.
  11. Silvia Galvis, Alberto Donadío, El Jefe Supremo, pág. 390, Planeta, Bogotá, 1988.
  12. No deja de ser curioso que se encuentren en una misma carpeta de los Archivos de la Presidencia de la República el Acto Legislativo Número 6 de 1954 y la Ley 637 del 83 Congreso de los EEUU, así como el decreto reglamentario expedido en marzo de 1956. De los 12 extensos artículos del Acto Legislativo, seis (ocupan 12 páginas), ocho (nueve páginas) textualmente copian las secciones de la Ley norteamericana cambiando solamente los términos de las instituciones en una muestra de originalidad sin precedentes de las clases dominantes.
  13. Ibid.
  14. Archivo de la Presidencia de la República, caja 13.
  15. Jaime Caycedo, Criminalizan las ideas, separata Anticomunismo y victimización, Voz, edición 2749, agosto 5 de 2014.



"Nosotros no renunciamos, no podemos hacerlo, a esa larga y gloriosa continuidad de luchas heroicas."

En reiteradas oportunidades se ha insistido en que la revolución es el resultado de la fusión del marxismo-leninismo con el movimiento obrero y popular en general, y eso recalcamos hoy. El socialismo es una ciencia. Sin esta teoría revolucionaria, basada sobre las experiencias del pasado, ningún movimiento revolucionario es posible. Sólo la filosofía marxista-leninista brinda la posibilidad de aprehender la realidad de manera objetiva. Es por ello que estudiamos el socialismo científico, lo difundimos y queremos contribuir a su edificación.

Por tal motivo presentamos una serie de lecturas a compartir y discutir que nos permitiran profundiza,   reafirmar y solidificar nuestras bases teoricas. En los links que se agregaran podran encontrar informacion y documentos que contribuiran a dicho objetivo.  Tambien se compartiran libros, articulos , cualquier duda, sugerencia, podran escribir al correo del blog y nos encargaremos de solucionarla. 


En esta primera entrega compartiremos un articulo de Roberto Romero Ospina, publicado en 2014:  Cuando Rojas Pinilla ilegalizó al Partido Comunista

Buena lectura . 



lundi 10 avril 2017

Víctimas de la UP podrán demandar al Estado en cualquier momento 

9 Abr 2017 - 6:34 PM
Por :Redacción Judicial El Espectador

El Consejo de Estado determinó que quienes hayan sido afectados por el exterminio de la Unión Patriótica podrán recurrir a los jueces cuando sea, independientemente de cuándo se cometió el crimen que los afectó. 

Para el Consejo de Estado, existen pruebas, jurisprudencia nacional y pronunciamientos internacionales para categorizar el exterminio de la Unión Patriótica (UP), un plan criminal caracterizado por asesinatos y desapariciones, como delito de lesa humanidad. Y por esa razón, las personas que se consideren víctimas de ese exterminio tienen la posibilidad de pedirle a la Fiscalía que lo declare así para que las investigaciones no tengan fecha de vencimiento. De igual forma, quedó claro que pueden demandar a la Nación, por sus acciones u omisiones, sin que exista una fecha límite para hacerlo. 
Así lo determinó el alto tribunal al estudiar la demanda que presentaron ante el Tribunal Administrativo de Cundinamarca Francisco Arteaga, expersonero de Cartagena del Chairá (Caquetá); José Heli Ortiz, su esposa Aura María Tique y sus cuatro hijos; Luisa Fernanda Osma y sus dos hijos el 2 de septiembre de 2014. Ellos diez argumentaron que se les debía ordenar tanto al Estado como a la Fiscalía que declarara "como delito de lesa humanidad el genocidio político perpetrado en contra de la dirigencia, militancia de la Unión Patriótica y sus partidos políticos aliados".
En ese momento, los demandantes señalaron que se debía declarar también que el "genocidio político perpetrado en contra del partido político Unión Patriótica" y del Partido Comunista había estado a cargo de la "acción y omisión del Estado colombiano", motivo por el cual la Nación (Presidencia, Fiscalía, Ejército, DAS, Registraduría, Policía y otros) debía ser condenada "a reparar integralmente a todos los sobrevivientes dirigentes y militantes de base o el colectivo Unión Patriótica sobreviviente". 
Para sustentar sus argumentos los demandantes, quienes también pidieron un acto de reconocimiento público de responsabilidad nacional e internacional, señalaron que asesinatos como el de Jaime Pardo Leal y Bernardo Jaramillo Ossa, entre unos 5.000 crímenes en total de la UP y el PC, así como al menos cuatro masacres (entre ellas la de Segovia) demostraban que los integrantes de esas colectividades políticas habían sido sin duda exterminados de manera predeterminada, con participación de agentes del Estado. 

El Tribunal de Cundinamarca, sin embargo, decidió no admitir la demanda entonces. Indicó que "era necesario precisar el marco temporal de los hechos, acciones y omisiones que sustentan el medio de control para efectos de contabilizar la caducidad". Los demandantes reclamaron que, en abril de 2013, la Corte Constitucional confirmó que los términos de caducidad eran más amplios para quienes pusieran demandas por desplazamiento forzado y que esa decisión aplicaba también para las víctimas de la UP. El Tribunal, no obstante, no cambió de parecer.
Ahora, según la orden que le dio el Consejo de Estado el pasado 31 de marzo, es probable que esa determinación se reverse. Esta corporación le dijo al Tribunal que debe volver a revisar la admisión de la demanda de víctimas de la UP teniendo en cuenta que el criterio de "caducidad" no viene a lugar en este caso. El Consejo de Estado señaló que, en cuanto al caso de la UP, es claro que se trató de "un ataque sistemático o generalizado, constitutivo de crimen de lesa humanidad conforme al derecho y la jurisprudencia nacional e internacional".
"Es preciso aplicar un tratamiento de excepción a la caducidad del medio de control de reparación de las víctimas", dijo el Consejo de Estado. "Por tratarse de un caso en el que existen supuestas violaciones sistemáticas a los derechos humanos, puede deducirse que para efectos de admitir la demanda de la referencia no es necesario contar con las fechas exactas en las que se perpetraron algunos de los actos invocados en la demanda –homicidios, desplazamientos, masacres, entre otros-, pues conforme a los precedentes jurisprudenciales en los asuntos que involucren presuntas violaciones que constituyan crímenes de lesa humanidad, no es oponible la caducidad de la acción".
En palabras de esta corporación, que aprobó la ponencia del consejero Ramiro Pazos Guerrero: "Estos asuntos pueden ser juzgados en cualquier tiempo".

Un siglo a través de los ojos de Reina Pedraza de Posada

Por: Fabiola León Posada*
Publicado el 30 Ago 2016 - 11:20 AM en el diario digital El Espectador

La periodista Fabiola León Posada, nieta de la líder de izquierda Reina Pedraza, le rinde un homenaje a la vida de su abuela. Hoy, a 30 años del asesinato de Leonardo Posada, representante a la Cámara de la Unión Patriótica e hijo de Pedraza, recuerda la actividad sindical y con la comunidad.

Foto: Joanthan Ramos

Hablar de Reina María es mencionar la historia de las transformaciones sociales y políticas del mundo y de Colombia de los dos últimos siglos. Larga tarea, pero intentaré resumir estos casi cien años.

Hoy damos por hecho el acceso a la educación, a los cargos públicos, a la militancia política, a decidir sobre mi cuerpo y al voto. Estos derechos no existirían sin las largas jornadas de trabajo político, legal, social y comunitario que han asumido muchas mujeres durante las décadas pasadas.

Las luchas de reivindicación de los derechos de las mujeres son históricas. Aunque desde 1800 se conoce el trabajo de luchadoras, indígenas y campesinas, es en el siglo pasado donde se fortalecen y toman forma estas victorias. En febrero de 1909 se celebró por primera vez el Día de las mujeres socialistas. En agosto de 1910 la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, reunida en Copenhague, reiteró la demanda del sufragio universal para todas las mujeres y se proclamó el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer Trabajadora.

En Colombia, 1918, se destaca una de las primeras líderes del movimiento feminista, Juana Julia Guzmán fundadora de la Sociedad de Obreros y Artesanos de Córdoba y de la Sociedad de Obreras Redención de la Mujer. Siete años más tarde se reconocería a María Cano como líder política por su contribución a la organización de trabajadores y trabajadoras del campo y la ciudad, que derivó en la creación de la primera central obrera colombiana. María Cano también fue fundadora del partido Socialista.

En este ambiente de luchas sociales nace Reina María Pedraza, el 26 de junio de 1923 en el municipio de Cachipay. Esta incansable tejedora de sociedad aprendió desde pequeña sobre la autonomía económica que debían tener las mujeres. Su madre, Laura María Pedraza, sostuvo siete hijos vendiendo comida. De ella escuchó por primera vez sobre los enfrentamientos entre rojos y azules.

En 1933 se logró el ingreso de la mujer a la universidad, pero con discriminación, dependiendo del apellido, del abolengo o del dinero en el bolsillo; mientras que en la precariedad con la que vivía la familia Pedraza solo les alcanzó para estudiar la primaria. A sus 16 años, Reina conoce al que sería su esposo por casi cinco décadas, Julio Posada, reconocido líder del Partido Comunista.

Colombia padecía el periodo que se conoció como La Violencia e iniciaba el accionar sangriento de los chulavitas, banda que agredió con sevicia a las mujeres. Por su parte, en el mundo se sufría la Segunda Guerra Mundial y la nueva familia Posada Pedraza viajaba a la ciudad de Armenia para ayudar en la consolidación de los sindicatos de sastres y el de escogedoras de café.

Desde su trabajo como secretaria y contadora del sindicato, Reina empezó a perfilarse como ejemplo del papel central que tenemos las mujeres en la construcción social y en la paz. Es en aquel momento donde nació como sujeta histórica de derechos o, en sus palabras: cuando abre los ojos a la realidad. Con el movimiento de mujeres de Armenia, denominado Asociación Femenina Patriótica, se organizó el envío de ayudas humanitarias a los hijos de los combatientes de las fuerzas aliadas del mundo en guerra.

De la capital quindiana, los Posada Pedraza, ya con cinco hijos, se dirigen al puerto petrolero de Barrancabermeja para fortalecer con su experiencia organizativa el trabajo desarrollado por la que más tarde sería llamada Unión Sindical Obrera.

La persistente batalla por el voto femenino había sido frustrada en 1944, y en 1946 durante los gobiernos liberales de Lleras Camargo y López Pumarejo se inició la campaña presidencial con la disputa entre el candidato conservador Ospina Pérez y el liberal Gaitán. El ambiente socio político se avivaba con la persecución y las represalias gubernamentales.

Reina Pedraza, su esposo y sus hijos regresaron a Bogotá y al poco tiempo se desató el Bogotazo. El seguimiento y encarcelamiento sistemático a los miembros del Partido Comunista se agudizó tras el asesinato de Gaitán. Y ahí empezó el trabajo continuo de las mujeres con los presos políticos.

Desde el grupo femenino denominado Socorro Rojo, mujeres como Rosalba Castañeda, María Rendón y Reina Pedraza organizaron en las cárceles las visitas y la alimentación de sus esposos, hijos, amigos o familiares.

El 8 de junio de 1954, fecha conmemorativa del “día del estudiante caído” fue asesinado Uriel Gutiérrez; al día siguiente, once jóvenes más serían asesinados por el ejército. Aquella fecha es recordada por Reina, porque después de estos asesinatos, el Servicio de Inteligencia Colombiano, más tarde conocido como DAS, apresaría y torturaría a 27 miembros del Partido Comunista.

Entre los capturados estaban Julio Posada, Hernando Hurtado, Carlos Hernández y el sindicalista Manuel Marulanda; este último moriría días después de quedar en libertad producto de la asfixia a la que fueron sometidos en los calabozos del SIC, ubicado para ese entonces en la carrera cuarta con calle 12. “La única forma de comunicarse con ellos era en el momento de llevar la comida, así que cocinábamos papas y en el interior poníamos pedazos de papel contándoles de la familia", relata Reina.

Entre la persecución política, el número de hijos, siete, y la pobreza, para los Posada Pedraza era difícil conseguir una vivienda. Paradójicamente, durante uno de los gobiernos que más los persiguió, el de Rojas Pinilla, consiguieron una de las 300 casas que con subsidio entregó el Instituto de Crédito Territorial a finales de los años 50.

Propio de una tejedora social, de una gobernadora de casa, Reina, durante los periodos en que encarcelaban a su esposo, enfrentó sola cada allanamiento en el que les rompieron con cuchillos los colchones, quemaron los libros y amenazaron con llevarla a prisión.

Digno de una gestora de la economía del cuidado, Reina mantuvo a la familia haciendo ropa que vendían sus hijos. Siete niños que educó y disciplinó para que pudieran sobrevivir ante las amenazas guerreristas de sus perseguidores.

Luego del plebiscito de 1957 se consiguen dos luchas sociales: el voto femenino y el reconocimiento gubernamental del Partido Comunista Colombiano. En estos triunfos nuevamente se destacó el trabajo de mujeres como Ismenia Mújica, Esmeralda Arboleda, Cecilia Muñoz, Rosa Domínguez, Yira Castro, Victoria Silva, Adela Dimas y otras muchas, que como Reina, ejercieron esa revolución silenciosa que no logró ver el patriarcado.

Con la caída del dictador Batista en Cuba inicia el proyecto revolucionario que inspiró luchas latinoamericanas y por supuesto, llenó de esperanza a Reina María y su familia. Uno de sus hijos viajaría a Cuba y posteriormente otro a la Unión Soviética para realizar estudios y colaborar con la lucha social y política. Reina continuaba su labor de modista para enviar de vez en cuando algo a sus hijos, y seguir ayudando a los cinco que quedaban en Colombia. Así mismo militaba en la zona seis del barrio Quiroga, desde la cual organizó el envío de cuadernos y útiles de aseo para los revolucionarios cubanos. Realizó actos culturales y paseos para recaudar dineros que permitieran mantener las actividades del partido. Participó en la creación de la Unión de Mujeres Demócratas (UMD).

Al comenzar el Frente Nacional la persecución contra el Partido Comunista y contra las y los líderes de izquierda tomó fuerza y se perpetuó durante los siguientes 16 años. Con la unión entre el PC y el MRL varios líderes de izquierda llegaron al Congreso. Las luchas regresaron a la clandestinidad, nace la propuesta de la combinación de las formas de lucha y los mítines relámpago. La necesidad de vivienda para los más necesitados continuó siendo una prioridad y así lo entendió Reina María quien participó activamente en la fundación de los barrios Las Colinas, Policarpa Salavarrieta y Julio Rincón. Otro frente por atender era el crecimiento de los sindicatos; en esta tarea también trabajó Reina, especialmente en la organización del sindicato de Colmotores.

Con el Estatuto de Seguridad del gobierno Turbay, se agudizó la violencia contra los opositores al gobierno, es decir, se declara la persecución total. Regresan los allanamientos continuos al hogar de Reina, quien como madre cuidadora escondió a sus hijos y a su esposo cuantas veces pudo y en otras oportunidades los visitó en la cárcel Modelo, en la Distrital y otras más. El hogar de Reina se convirtió en espacio de solidaridad para los líderes campesinos que llegaban a la capital; fue espacio de debate sobre las ideas feministas, era el sitio de confianza para las mujeres revolucionarias como Teresa Montealegre, Adriana Vanegas y sus hermanas, Rocío Londoño, Martha Renza, Elizabeth Uribe y muchas más. Pero más allá de ser un lugar para el debate político tradicional, era el tejer comunidad a través de la actividad social al calor de un asado, de un juego de poker o una bailada de tango.

En 1980 Reina entierra a su esposo, Julio Posada, tras largos años de padecer un asma que concluyó con un paro cardiaco. Su pérdida no afectó las convicciones ideológicas y mucho menos su trabajo militante por la búsqueda de la paz, por los derechos sociales y de las mujeres. Con el nacimiento de la Unión Patriótica renace en Reina la esperanza por un sistema de vida diferente, socialista, pero esta se desvanece pronto cuando comienza el genocidio contra la UP y asesinan vilmente a su hijo Leonardo Posada, quien había alcanzado un escaño en el Congreso.

Por casi una década Reina María llora y protesta los asesinatos de José Antequera, Jaime Pardo Leal, Bernardo Jaramillo, Manuel Cepeda, Luz Marina Arroyave, María Mercedes Méndez y los más de 6 mil militantes de la Unión Patriótica asesinados por las manos criminales de los enemigos de la democracia y la paz del país.

Durante la última década del siglo XX, Reina continuó su trabajo con los grupos de mujeres socialistas del Partido Comunista, el Polo Democrático Independiente, el Frente Social y Político, el Polo y la Marcha Patriótica.

A través de todo este tiempo Reina continúa siendo el centro de su hogar, matrona de la casa, que profesa un amor profundo por sus hijos y sus nietos, da ejemplo coherente de mujer valiente, amiga solidaria y cómplice, pero sobre todo el de una mujer con mucha fortaleza para mantenerse en pie ante las dificultades.
En estos 93 años ella ha visto el paso de la historia, la finalización de los Acuerdos de La Habana; enterró a su esposo y a tres de sus siete hijos; se asombra ante la involución de la humanidad, se sobrepone y permanece activa en la lucha por una Colombia en paz, en una sociedad donde la justicia, la verdad y la reparación logran el sueño libertario de una sociedad igualitaria y como diría Lenin, donde "la Revolución comienza por casa".
 
Nota: publicado en la revista En Otras Palabras, del Grupo Mujer y Sociedad, fascículo No. 23.
Fue actualizado para esta publicación del Espectador.

Falleció en Bogotá la compañera Reina Pedraza de Posada 

H. Durango

Falleció en Bogotá la compañera Reina Pedraza de Posada, destacada mujer revolucionaria, militante comunista desde muy joven en el año 1941 en la región cafetera del Quindio.

Reina partió hacia la eternidad reclamando junto con sus hijos y el conjunto del Partido Comunista Colombiano PCC y la Unión Patriótica UP reparación, justicia, verdad y castigo para los esbirros del régimen que asesinaron en Barrancabermeja el 30 de agosto de 1986 a su hijo y camarada, Leonardo Posada Pedraza, dirigente popular y parlamentario de la UP.

Las direcciones del PCC y UP hacen llegar a la familia Posada Pedraza sentimientos solidarios en este momento de dolor.

La velación será en la funeraria Gaviria, cra 13 con Calle 44, Bogotá, lunes 10 de abril a partir de las 8:00 de mañana. Las exequias se llevarán a cabo el día martes 11 de abril. Se agradece a militantes y amigos el acompañamiento solidario.

Articulo original en :

vendredi 31 mars 2017

Laboratorio de Genética aporta a la paz


 
Publicado el 25 mar. 2017
Por Magazin Pacifico

Laboratorio de Genética de Medicina Legal, herramienta fundamental en el pos-acuerdo para la identificación de víctimas del conflicto armado reportadas como desaparecidas.

mercredi 8 mars 2017

8 de Marzo dia Internacional de la Mujer


image: Amanda Libertad Valencia
Cada 8 de marzo, las mujeres y hombres de muchos países conmemoran el día de la Mujer.  Un día en el  que recordamos a las mujeres que perdieron la vida en el Levantamiento de las 20.000, convirtiendose en el símbolo de  la lucha por la igualdad laboral, y que cada año nos permite  abrir el debate sobre las condiciones actuales de la mujer,  visibilizar las problematicas que subsisten, conocer los avances en su lucha por la equidad, la estabilidad, y el desarrollo económico, asi como motivar y exaltar la pertinencia de continuar con los  trabajos de concientización sobre la situación desigual que aun impera y de la violencia a la que sigue siendo sometida.  

Por ello quisimos darles la voz a cinco mujeres en Bogota, y dejar que nos contaran su opinión sobre la pertinencia de este dia.

Ángela es trabajadora social con experiencia de trabajo en el tema de atención a mujeres víctimas de violencia.

"La conmemoración del día internacional de la mujer alude a una disputa histórica por la conquista de los derechos de las mujeres trabajadoras en distintas latitudes. Hoy, aunque muchos de esos derechos han logrado alcanzarse, la desproporcionada desigualdad y violencia en la que todas las mujeres continuamos viviendo por el hecho de ser mujeres, reclama la necesidad de reconocimiento y visibilidad de esa lucha histórica que aún está lejos de ser alcanzada y que tiene que ser actualizada en los contextos globales hoy por hoy."
 
Erikanela es trabajadora social que ha trabajado con mujeres rurales:

"Yo creo que esa conmemoración del día de la mujer, independientemente de todo lo que implica ser mujer y de los  estereotipos que se mueven en un día como el 8 de marzo e independientemente de todas esas violencias que se ratifican precisamente a partir de todos esos estereotipos de genero, es para las organizaciones de mujeres y para las mujeres que de manera independiente creemos que se puede ser mujer desde muchos otros lugares, una oportunidad para avanzar en la lucha por nuestros derechos,  una oportunidad para visibilizar que en la historia han existido muchas mujeres que han entregaron y consagraron  su vida a redefinir que es ser mujer.

Conmemorar a esas mujeres que lo dieron todo con el propósito ferviente de garantizarnos una nueva forma de habitar el mundo y que nos entregaron el accesos a muchos espacios,  a muchas posibilidades de sentir, de pensar, de crearnos, es al mismo tiempo la posibilidad de visibilizar la necesidad de seguir resistentes, de mantenernos juntas, unidas, es la posibilidad de denunciar todo lo que pasa sobre nuestro cuerpo sin nuestro consentimiento, es la posibilidad de denunciar todas esas maneras en las que nos colonizan la mente, los sentimientos, el alma. Es una oportunidad para denunciar la forma como se nos coloniza en cuanto a la forma en la que debemos ser mujeres y de asumirnos como mujeres.

Pensando en el cotidiano de las mujeres que tal vez no tienen acceso a ese lugar privado de la reflexión, de la amplitud de la información, un poco aquellas mujeres paras las que el camino a estado un poco mas limitado, pensando como en esa cotidianidad, yo creo que de todas maneras la conmemoración del 8 de marzo puede ser también la posibilidad de poner en la calle, y en otros espacios esa información, esas luchas, que nos precedieron y esas luchas que nos están esperando en la cotidianidad y en los espacios en los que se desarrolla esa cotidianidad para esas mujeres que digamos viven la experiencia de ser mujer desde otros lugares.

En ese sentido todo lo que es el movimiento en redes sociales, la diversificación de la información, ha sido fundamental para democratizar mas el acceso al debate y a estas posibilidades de como es que queremos vivir siendo mujeres. Yo  tengo la esperanza que desde estos lugares en los que nos pensamos la vida  de la mujer diferente ya le estamos haciendo más contrapeso a ese estereotipo.

Yo creo que cada vez es mas real la posibilidad de compartir con estas mujeres otras formas de vivir la vida, y creo que tiene mas fuerza tienes mas potencia tiene mas espacio y desde ahí  se generan mas espacios, mas reflexiones, mas resistencia a la posibilidad de conmemorar un 8 de marzo por fuera de la idealización de las mujeres  a partir de esos estereotipos de genero que nos han encarcelado históricamente."
Sandra es Antropóloga y trabaja actualmente con habitantes de calle
"Esta mañana una amiga muy cercana me pregunto que porque deberíamos seguir conmemorando el día de la mujer, finalmente me quede pensando en la pregunta. Esta noche llueve en mi país, llueve en mi ciudad y básicamente me pongo a pensar en todas las mujeres que en este momento se encuentran sin un hogar, en todas esas mujeres mayores que se encuentran rondando por nuestras calles sin ninguna amparo y sin ningún apoyo, pienso en las mujeres que habitan nuestras calles, sin que comer, sin donde llegar  , sin un abrazo , sin una mano amiga, pienso en las mujeres que todavía deben venderse, regalarse por un pequeño sueldo para sostener a sus familias, a su esposo, a sus hijos a quienes cuidad, pienso también en todas las mujeres que en América latina seguimos en unas dinámicas donde debemos seguir calladas.
En una América latina donde todas las mujeres seguimos unas líneas de dominación donde debemos ver como nuestros esfuerzos son dobles y nuestros agradecimientos son pocos, finalmente creo que el día de la mujer debe seguir siendo una ventana abierta a todo aquello que nos permite ingresar como mujeres libres a  un mundo igualitario. Pienso que todas nuestras mujeres tienen las mismas oportunidades y que un mundo ideal todavía es posible de alcanzar."
Nelly es trabajadora social, cuyo experiencia laboral esta centrada en salud publica:
"En primer lugar hay que aclarar que el día de la mujer no se celebra, se conmemora, está distinción es importante porque no es un fiesta, por el contrario es una fecha que existe para la reivindicación de las mujeres. En mi opinión es una fecha emblemática que tiene completa vigencia, no solo porque es un reconocimiento a lo que las mujeres hemos ganado en términos de derechos, sino que también permite hacer visible lo que aún nos adeuda la sociedad.

En esta ocasión en el mundo se ha convocado el paro de las mujeres, buscando hacer visible los múltiples aportes que hacemos las mujeres, no solo en lo doméstico y el cuidado sino en todas las dimensiones de la vida social invitación a la que se han sumado varios países precisamente porque la situación de las mujeres sigue siendo de inequidad y discriminación.


Creo que mientras en el mundo persistan los asesinatos de mujeres, por el hecho de ser mujeres, novias, esposas, o simplemente haberle gustado a otro, mientras en las relaciones de "amor" persista la agresión, el golpe, la amenaza, el encierro, mientras las niñas sigan siendo criadas para ser mamás, y esposas, mientras las líderesas tengan que multiplicarse entre lo doméstico, el estudio, el laburo y el trabajo político, y mientras los sistemas de comunicación persistan los estereotipos y en el cuerpo de las mujeres como mercancía, mientras todo eso siga ocurriendo va a ser vigente el día de la mujer."
"Tu eres tu, no como quieren que tu seas."
Maria tiene 14 años es una joven que camina firmemente a  convertirse en Mujer, es en manos de ella dejo las ultimas palabras de este articulo.

"Pues mira lo que yo dijo sobre este día es que el machismo en estas épocas es menos que antes pero eso no quiere decir que todavía no exista.  machismo en los hogares, quiero decir es menos obvio. Nosotros hacemos cosas que no sabemos que es machismo porque es algo que hacemos todos los días. Todos los dias nos vestirmos de una manera que dicen es bonita pero es incomoda, y no te preguntas  por que? para quien? quien decide que es bonita?.

Es un día tambien para conmemorar a la persona que nos da la vida y no la valoramos,  pienso que como mujeres olvidamos la importancia de la labor de la mujer en el hogar, de las madres, abuelas, que nos trajeron al mundo y es un trabajo muy importante, que nadie valora. Todas tenemos mucho trabajo por hacer, pero lo fundamental para mi es que se nos permita descubrir nuestra personalidad, diferenciarnos como personas mujeres no prototipos que los hombres o la sociedad quieren ver en nosotras.